La comedia agridulce ‘Un toque de distinción’, premiada con un Oscar de Hollywood, puede revivirse en el Hotel Guadalmina de Marbella, donde aún quedan la habitación y la terraza donde una divorciada Glenda Jackson y un infiel Steven Segal se van de viaje a la Costa del Sol. La película está llena de momentos hilarantes, como el del «Seiscientos» con el embrague flojo que tienen que alquilar en el aeropuerto de Málaga porque ya no quedan coches, o la divertidísima llegada al hotel con sucesivos cambios de habitación hasta que encuentran el dormitorio con el que habían soñado. Una de las delicias de la película son sus chispeantes diálogos, la mayoría de ellos en boca de una ácida Glenda Jackson, ganadora del Oscar por esta película.