La Peste

Sevilla

La serie ‘La Peste’, dirigida por Alberto Rodríguez y producida por Movistar+, es la mayor producción de la historia de la televisión en nuestro país. Con un presupuesto de 10 millones de euros, está ambientada en la Sevilla de finales del siglo XVI, una ciudad recreada con todo lujo de detalles. En ‘La Peste’ se intuye, se siente, casi se huele Sevilla, hasta el punto de que la ciudad se convierte en una protagonista más de la serie. Más de 130 localizaciones han servido de escenario para una superproducción rodada en algunos de los lugares más emblemáticos de la capital hispalense y en distintos puntos de la provincia y Extremadura.

Anécdotas


El Convento de la Concepción en Carmona es uno de los lugares del que más partido se sacó en el rodaje pues en él se construyó casi toda la ciudad, ya que fue construido en la segunda década del siglo XVI y muchas de la edificaciones interiores se adecuaban a lo que el equipo buscaba, y se pudo utilizar buena parte de los escenarios reales sin apenas tener que modificarlos.

‘La Peste’ ha utilizado varios de los escenarios empleados por ‘Juego de Tronos’ dándoles un uso completamente diferente, como los Reales Alcázares y las Atarazanas de Sevilla, o el Castillo de Trujillo, en Cáceres.

El equipo de Maquillaje llegó a fabricar más de 800 bubones de plastilina para reproducir los efectos de la peste sobre el cuerpo y los rostros de los figurantes.

Una serie suele tener unos 10 o 12 decorados como máximo pero ‘La Peste’ ha contado con 130, lo que complicó mucho el rodaje de la serie.

Una de las localizaciones más difíciles de encontrar fue el río porque el Guadalquivir tampoco es ahora como era en esa época, tenía más arenales. Así que que el equipo llegó a buscar incluso en lenguas de mar que pudieran parecer un río. Con la colaboración del Ayuntamiento de La Puebla del Río, tantearon por distintas zonas del río hasta que encontraron el paraje de la Isleta, que curiosamente no pertenece a La Puebla sino al municipio de Coria del Río.

En el primer episodio, la secuencia con Mateo en la barca con los italianos acercándose a Sevilla se rodó en un estudio de Dos Hermanas, sin agua y sobre un decorado de croma verde, por lo que todo lo que aparece en la pantalla es postproducción y efectos digitales

El equipo estuvo buscando durante seis meses la localización de la fábrica de añil, hasta dar con la Hacienda Martín Navarro de Alcalá de Guadaíra, donde estuvieron preparándolo todo durante 15 días para finalmente rodar en un solo día.

Alberto Rodríguez pensaba que la ambientación de la Sevilla de ‘La Peste’ iba a ser algo fácil pues aún se conservan muchos edificios de la época. Sin embargo, la Sevilla actual no tiene nada que ver con la Sevilla del siglo XVI desde el punto de vista urbanístico. De hecho, la ciudad se reconstruyó casi por completo a partir del siglo XVII, de ahí que el rodaje se hiciera “tan largo y tedioso”, según sus palabras, “porque hubo que inventarse una ciudad”.

En el Convento de la Concepción se realizaron verdaderas virguerías para aprovechar el espacio, hasta el punto de que, en una escena, se utilizó un mismo callejón en un sentido y en el contrario, para crear una ilusión óptica de una ciudad mayor.

El equipo de Arte cuidó tanto los detalles que en la recreación del mercado, en uno de los patios del Convento de la Concepción de Carmona, llegaron a incluir en algunos puestos esturiones autóctonos del Guadalquivir.

Uno de los grandes retos del equipo de Arte fue recrear el suelo sucio de la ciudad. Cada día recibían uno o dos metros cúbicos de fruta y verdura podrida que había que esparcir, pisotear e integrar con el mantillo y la picadura y, obviamente, luego había que recoger.

La búsqueda de un puerto que pudiera simular el de la Sevilla del siglo XVI llevó al equipo hasta San Juan del Puerto (Huelva), cuya estructura está realizada en madera y es el único puerto que encontraron con las características deseadas. Sin embargo, una reforma en sus instalaciones hizo imposible el rodaje.

Para construir el arrabal, junto al río, en la zona de la Isleta (Coria del Río) se construyeron más de 40 cabañas, que conformaban el decorado más grande al que tuvo que hacer frente el equipo.

En los días de calor, durante el rodaje, el equipo de caracterización tuvo que mezclar crema solar con el maquillaje para evitar que los actores y figurantes se quemaran.

En los Reales Alcázares estaba prohibido rodar con antorchas reales, por lo que se tuvo que utilizar linternas y luego grabar los movimientos de antorchas por otro lado para luego superponerlos en postproducción.

Una de las principales preocupaciones del equipo en la recreación de la Sevilla del siglo XVI era que no se produjese ningún anacronismo. Sin embargo, cuando llevaban rodados cinco capítulos de los seis que componen la serie, se dieron cuenta de que se les había ‘colado’ uno.

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